Examíname

A partir del Salmo 139:23-24, un mensaje sobre permitir que Dios examine nuestro corazón. A través de la vida de David y el contraste con Saúl (2 Samuel 11-12, 1 Samuel 15), se explora cómo podemos deslizarnos poco a poco sin darnos cuenta, por qué no podemos ver nuestro propio corazón, y cómo la verdadera restauración comienza cuando dejamos que Dios nos examine y nos guíe — no para condenarnos, sino para sanarnos.